Magallanes sortea sus limitaciones

Entérate24.com La planificación de Navegantes del Magallanes para la temporada 2022-2023 ha pasado por diversos vaivenes en poco más de un mes. Con el otorgamiento de la licencia de la Oficina de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC), el 30 de septiembre, en principio se pensó que estaba todo listo para que tanto nautas como Tigres de Aragua contaran con su personal adscrito al sistema de Grandes Ligas, pero resultó que no.

La licencia fue un requisito solicitado por la Oficina del Comisionado, Rob Manfred, para permitir a peloteros y técnicos con relaciones contractuales con organizaciones de la Gran Carpa actuar en la LVBP. El detalle está en que aún con ese esperado documento sobre la mesa, desde MLB de momento aún no dan la ansiada luz verde.

Cuando el mánager Yadier Molina fue presentado en la Sala de Prensa del Estadio José Bernardo Pérez de Valencia, el sábado 15 de octubre, ya habían pasado dos semanas desde el anuncio OFAC y para ese momento aún se pensaba que era cuestión de tiempo para que desde el Big Show dieran su venia. El presidente de la LVBP, Giussepe Palmisano y el de la Junta Administradora de Magallanes, Maximiliano Branger, sentados a su derecha le decían fuera de micrófono que solo faltaba eso.

Pero el tiempo pasó. La temporada arrancó y ya tachó las tres primeras semanas del calendario. Aún retumba el “no sé por qué rayos no dan el permiso” de Molina en entrevista con Efraín Zavarce y Carlos Valmore Rodríguez para El Infield, horas antes de su estreno como piloto invernal el 22 de octubre.

A pesar del abanico limitado, la Carabela cerró un positivo tercer septenio del certamen, con récord de 4-1 y tres victorias consecutivas incluidas en los últimos encuentros disputados, para sacudir las dudas del albor.

“Fue una muy buena semana. Los muchachos vinieron fajados”, mencionó el estratega al departamento de prensa bucanero tras el triunfo 8-3 contra Cardenales en Barquisimeto, en la jornada dominical.

Clave resultó el despertar del bateo oportuno en la ofensiva turca. Hasta la derrota del martes 3-0 contra Tigres en Maracay, el miércoles, el navío había perdido cuatro de sus últimos cinco choques. Durante esas derrotas, ligaron de 32-5 (.156) con hombres en posición de anotar y dejaron 34 elementos en circulación.

Desde entonces, en la racha de tres lauros, batearon de 28-9 (.321) y pudieron bajar la cifra de dejados en base a 14.

“Los muchachos siguen fajados trabajando en el cage con Robert (Pérez, coach de bateo) y ‘Mala Mía’ (Oswell Acosta, asistente del instructor de bateo). Están trabajando fuerte para ejecutarlo durante el juego y ya se ven los resultados, están más confiados en el home”, explicó Molina. “Hemos visto a muchos jugadores tomando buenos turnos, que es lo más importante. Estoy muy complacido por lo que hicieron los muchachos esta semana”.

El caso más llamativo es el de Maikel Serrano. El cubano antes del 4 de noviembre, día que inició la racha triunfante de los eléctricos, había conectado solo un hit en 20 turnos, para magro promedio de .050

A partir de allí batea de 5-10 (.500) con cinco impulsadas, tres de ellas producto de un jonrón frente a Leones el sábado.

“Necesitábamos a Serrano”, admitió Molina tras el careo.