Jaime E. Peñaloza Durán: Los dedos… lenguaje del pulgar

Inicia la semana comprendida entre el domingo 2 y el sábado 8 de mayo. Es el día 122 del año y faltan 243 para que finalice 2021.

Celebraciones: Hoy se celebra el día Mundial Contra el Acoso Escolar. El lunes 3 Velorio de Cruz de Mayo, la Libertad de Prensa y del asma. El miércoles 5 día del Celíaco y de la Higiene de las Manos. El viernes 7 fundación del equipo Leones del Caracas (1942). El sábado 8 Día Internacional de la Cruz Roja y día del entrenador deportivo.

Pensamiento: “La obra más grande de la naturaleza creada por dios, fue moldeada en barro gracias a la habilidad ejecutora de sus manos maravillosas y con diez dedos bendecidos para tal fin”. Jaime E. Peñaloza Duran.  

Entérate24.com- Cinco varillas en un varillal, ni verdes ni secas se pueden cortar… ¿Qué será?

Nunca faltaba esta adivinanza entre las muchas que se hacían en las escuelas primarias en otrora. Era una de las más divertidas, pues, colocaba al interpelado en una situación de revisarse, contarse y sobarse los dedos de las manos para asegurarse que en efecto no podían ser cortados.

Saltaba entonces la curiosidad de ir un poco más allá de lo que la adivinanza traía consigo, surgiendo variadas inquietudes acerca de los nombres de los dedos de las manos, que como cosa curiosa terminaba siempre con la preferencia hacia el pequeño meñique, pero, con muchas risas hacia el más gordito de todos “el dedo pulgar”. 

En la fantasía literaria ese nombre también fue dado al protagonista “pulgarcito” dado al tamaño de este personaje por demás  muy querido en el mundo infantil.

Si no se sufre de la enfermedad braquidactilia, entonces puede dársele perfectamente el uso asignado de manera natural a cada uno de los dedos de nuestras manos.

Así tenemos que, el pulgar es el primer dedo de la mano, y el que más sobresale.

El dedo índice conocido también como segundo dedo es el segundo más externo. Su nombre deriva básicamente de una de sus principales funciones, señalar o indicar.

El dedo medio, corazón, mayor o cordial, conocido como tercer dedo de la mano, medio, mayor, grosero o dedo corazón, es el tercer dedo más externo (o interno).  

El dedo anular, conocido como cuarto dedo de la mano, es el más externo (o segundo más interno). Se le llama anular por la vena anular conocida como vena amoris o vena del amor, y se creía estaba directamente conectada con el corazón. En dicho dedo se coloca el anillo de matrimonio según la cultura occidental, y en muchas de ellas conocido como alianza.

El dedo meñique conocido es como el quinto más externo (o primero más interno), se le llama también el dedo pequeño. Deriva del portugués menino, que significa pequeño. También se le llama auricular, por el hábito de emplearlo al tratar de manipular el conducto de los oídos.

La mano de un humano posee veintisiete huesos, de los cuales 8 se encuentran en el carpo, 5 metacarpianos y un total de 14 falanges. Curiosamente el dedo pulgar carece de la falange media.   

Los dedos vienen a conformar perfectamente el sentido del tacto representado por la mano, las cinco puntas de esta es lo primero que se usa para tocar, y a través sus terminales nerviosas se perciben las primeras sensaciones a favor o en contra de la sensibilidad humana.

Cada dedo de la mano tiene funciones específicas dadas por las diferentes culturas, de allí que por ejemplo, cuando gesticulamos hacia alguna dirección usamos el dedo índice. Igualmente es amenazador cuando se mueve de arriba hacia abajo frente a una persona, o apuntando con gesto inquisidor.

Existe una mala costumbre de mojarse con saliva la punta del dedo medio cuando se lee un libro voluminoso, a fin de facilitar el paso de las páginas, a tal efecto es bueno saber que en la biblioteca de la Universidad de Dinamarca ciertamente se encontraron tres libros forrados en veneno específicamente con arsénico.

En muchos países la identificación de la persona comienza por las huellas dactilares, a tal fin la primera huella en registrar generalmente es la del pulgar. Este dedo representa simbólicamente a la madre, la nutrición afectiva y el amor de familia. Cuando se sufre algún daño en este dedo significa que se está preocupado por la relación con la madre.

Los pulgares son los únicos dedos opuestos en los humanos, se comprueba colocando abiertas las palmas de las manos de frente y cerrando los dedos puede observarse que todos apuntan al sentido de su mano, mientras que los pulgares se mantienen en dirección opuesta a esta. El pulgar es el dedo más complejo y útil de la mano. Para moverlo, se utilizan 9 músculos y 3 nervios mayores.  

En perfecta alianza con el índice, popularmente simboliza al número cero, entre buzos la señal significa que todo va bien; pero en Rusia, Brasil y Turquía se considera un gesto vulgar y obsceno.

Para Teresa Baró experta en comunicación personal, el pulgar es uno de los dedos que identificamos con nuestra infancia, nos sirve de chupete, y sustituye al pecho materno.

Con el pulgar comenzamos a contar 1, 2, 3… Pero cuando queremos expresar una unidad solamente utilizamos el dedo índice. En la cultura occidental expresamos que todo va bien, que está todo correcto, así como con el famoso like de Facebook.

El dedo gordo levantado es signo de optimismo, de que todo funciona bien. Pero cuidado, porque en algunas culturas, como suele ocurrir con muchos gestos, no tiene el mismo significado.

Cuando el dedo gordo apunta hacia abajo, significa que no todo va bien; algo ha fallado, algo no ha salido como tenía que salir.

En la cultura japonesa, este dedo está identificado con el sexo masculino. Se utiliza para referirse al hombre bien sea el jefe, el marido o el novio. Mientras que el dedo meñique es utilizado para referirse al sexo femenino.

En algunos países árabes hacer el signo de todo va bien con el dedo gordo levantado, equivale a la famosa “peineta” del mundo occidental -levantar el dedo medio con el resto de los dedos plegados sobre la palma de la mano-.

Cuando metemos las manos en los bolsillos y dejamos los pulgares fuera es una señal de comodidad, de estar tranquilos.

Cuando cruzamos los brazos y escondemos las manos y los pulgares, demostramos tensión e incomodidad; en cambio, cuando los dejamos a la vista puede ser un gesto de confort.

Cuando metemos los pulgares dentro de los bolsillos y dejamos las palmas de las manos fuera puede ser una señal interesante de seducción porque las manos apuntan a la zona genital.

Cuando cerramos el puño y el dedo pulgar lo dejamos dentro, es una señal de tensión. Pero cuando señalamos con este dedo indicando algo a nuestra espalda, suele ser de forma despectiva.

Sujetarse las solapas de un abrigo o una chaqueta dejando los pulgares fuera es un gesto muy vanidoso, que puede demostrar ser una persona arrogante.

Un buen apretón de manos se hace cuando se entrecruzan los pulgares de las manos, si no se cruzan no es un buen saludo.

Cuando una mujer engarza el collar con el pulgar y lo rueda de derecha a izquierda y viceversa, da un aire altivo a un  gesto sin duda seductor.

Los pulgares casi siempre indican una situación positiva y de energía, y además que la persona se encuentra segura y con confianza

Cuando una persona habla en público y mueve las manos de frente con los pulgares hacia arriba son gestos positivos, pero hay que tener cuidado en no exagerar para no parecer un gesto de amenaza o desdén.

En algunas culturas el gesto del índice de derecha a izquierda o viceversa frente al cuello significa muerte.

Desde toda la vida a los niños los enseñan a contar usando los dedos de las manos cuyo límite siempre será diez, por ello; “Non necesse est mares intra sinum manibus propter periculum nullum numerum additis digito manu mali”, que un acucioso profesor de matemáticas diría en buen español “es esencial que los varones nunca cuenten con las manos dentro de los bolsillos, porque corren el riesgo de contar mal y agregar otro dedo inexistente en la mano”   

(Algunas líneas del texto fueron tomadas de Wikipedia libre).

Saludos, vuelvo en una semana

Jaime E. Peñaloza Durán.