Jaime E. Peñaloza Durán: Lejos o cerca, todos nostálgicos

Inicia la semana comprendida entre el domingo 4 y el 10 de abril. Es el día 94 del año y faltan 271 para que finalice 2021.

Celebraciones: Hoy se celebra La Pascua, llamada también Pascua de Resurrección, Pascua Florida, Domingo de Pascua, Domingo de Resurrección o Domingo de Gloria. Es la fiesta central del cristianismo, en la que se conmemora, de acuerdo con los evangelios canónicos, la resurrección de Jesucristo al tercer día después de haber sido crucificado. El miércoles 7 se celebra el día mundial de la salud.

Pensamiento: No existe proyección matemática capaz de distanciar el espacio entre un corazón triste por la ausencia de un ser amado y la de un cerebro convencido de que la distancia jamás lo hará olvidar. Jaime E. Peñaloza Durán. 

Entérate24.com– Cuando definitivamente entendimos que la tecnología al igual que las cosas buenas llegó para transformar el mundo, comenzamos a crear nuevas formas de comunicación reinventándose dentro de ellas distintas maneras de mantener a las personas conectadas en tiempo real.

Los más sofisticados sistemas tecnológicos en el mundo vinieron a satisfacer la necesidad de comunicación entre millones de personas que habían dejado sus hogares ancestrales en busca de nuevos horizontes y mejores condiciones de vida fuera de su tierra natal.

Desde hace unas pocas décadas el fenómeno de la migración marcó de manera especial a la población juvenil, que como siempre, cargados de inconformismo y con deseo de profesionalizarse, se marcharon lejos del hogar sin detenerse a sopesar cualquier sacrificio que les obligara a permanecer bajo la tutela de sus progenitores.

Del desarrollo de las tecnologías de la comunicación, especialmente el teléfono móvil, algunas personas recuerdan una popular frase que culminó asegurando que la tecnología había unido a los que estaban lejos, pero había separado a los que estaban cerca.

Esa situación de lejanía adversa para muchos, hoy día sirve de agradecimiento para los que la tomamos en cuenta sin imaginarnos, que en el corto plazo nos vendría el distanciamiento obligatorio impuesto por la pandemia del covid-19 y sus distintas mutaciones o cepas que aparecen casi a diario.   

Últimamente se han incorporado a nuestra vida una serie de cambios en nuestras expresiones y hechos físicos destinados a llenar de amor el entorno de aquellos que estando lejos deseamos que se sientan entre nosotros.   

Estamos viviendo una serie de limitaciones ante las cuales, gracias a la tecnología podemos celebrar un cumpleaños real desde distintos lugares del mundo, uniendo a familias que en espacio y tiempo se encuentran distantes hasta por ocho horas y más de diferencia, pero, que finalmente pueden compartir una torta sin velas, porque hasta la tradición de soplarlas nos la arrebató la pandemia del covid-19.      

Prudencialmente, a efecto de evitar la desaparición de la socialización, hemos luchado por mantener aunque de lejos los elementos socioculturales que nos permiten conservar la estructura familiar desde cualquier distancia.

Dentro de las limitaciones experimentadas en los últimos meses, hemos pasado por eximirnos de compartir personalmente con familiares y amigos en reuniones que antes eran de acostumbrados momentos de celebración, atendiendo a los distintos convencionalismos sociales.  

Por muchos adelantos que la tecnología nos brinda para saber de los que están lejos, nunca podremos sustituir el calor desprendido de un afectuoso abrazo de bienvenida, de despedida o del que tradicionalmente nos damos el 31 de diciembre a la media noche.  

Un elemento importante para evitar el estrés y aburrimiento en casa consecuencia del encierro obligado, es aprovechar el compartimiento virtual, el cual podemos convertir en una realidad satisfactoria para esos momentos de ausencia.

Es importante y saludable, aprovechar los beneficios de la hormona oxitocina, que poseemos dentro del organismo, y que gracias a su producción gratuita realizada por los núcleos supraóptico y paraventricular del hipotálamo es liberada a la circulación a través de la neurohipófisis.

Gracias a la segregación de esta hormona, vamos a experimentar los momentos espectaculares que vivimos cuando compartimos con gratitud cualquier sentimiento con las personas queridas. 

En esos momentos nos vamos a sentir aliviados del estrés, inmune a cualquier elemento extraño y con más confianza en nuestras relaciones humanas, que al final nos van a dar la mayor demostración de bienestar y felicidad para todos los nuestros, lo cual se traduce en verdadera calidad de vida. 

Es importante aprovechar esta hormona al máximo, porque difícilmente puede encontrarse en los alimentos. Sin embargo, existen investigaciones sobre algunos tipos de alimentos que podrían estimular su producción, como por ejemplo: romero, eneldo, tomillo, perejil, hinojo, hierbabuena, chocolate y leche animal.

De lo anterior podemos deducir, que si nuestro cerebro la produce de manera gratuita para hacernos felices y transmitir esa felicidad a los demás, no tiene lógica buscar elementos sustitutivos de esa magnífica gratuidad que nos brinda el hipotálamo.

Por otra parte, la multiplicación de la oxitocina va a servir para contrarrestar cualquier efecto coleado por allí de la adrenalina y el cortisol, que maliciosamente intenten convertir nuestras risas en lágrimas o muecas de dolor.

Por lo tanto, a los fines de mantenernos felices y preparados para enfrentar un encierro con poca o nada posibilidad de abrazarnos con nuestros seres queridos, siempre es preferible vernos tecnológicamente desde la distancia, recordando aquello de que “Quae nihilo minus semper est potior, et dixit: In manu quam centum volans avis melius” y que traduciendo diremos que efectivamente “siempre es preferible poco que nada, o dicho también, más vale pájaro en mano que cien volando”

Cosas de la nostalgia:

Es un sentimiento de tristeza mezclado con placer y afecto cuando piensas en tiempos felices en el pasado, también descrita como un sentimiento de anhelo por un momento, situación o acontecimiento pasado. Es la pena de verse ausente de la patria o de los deudos o amigos.

Sentir nostalgia es algo parecido a auto compadecerse después de una ruptura, entonces… para enfrentarla practica los siguientes sabios consejos:

Haz un programa. …encuentra un espacio familiar. …combate el aburrimiento. …escoge la vida real antes que las redes sociales. …conoce gente nueva. …haz (muchas) fotos. …

Y para superarla, que por cierto no es tan fácil, realiza actividades variadas para mantener la mente ocupada, practica algún ejercicio físico, mantén la mente positiva, conserva ciertas posesiones, socializa, adopta una mascota. (Fuente: chile psicólogos)

Saludos, vuelvo en una semana

Jaime E. Peñaloza Durán.