Jaime E. Peñaloza Durán: La apuesta perdida

Hoy se celebra el 79 aniversario del Partido Acción Democrática. ¿Se acuerdan de las Romerías?

Pensamiento: “Quien apuesta al perdedor, no gana ni las gracias de este” Jaime E. Peñaloza Durán”

Entérate24.com- Es fácil comentar y criticar las acciones llevadas a cabo por los verdaderos pensadores de la política, que como ciencia ideológica de captación y acompañamiento de multitudes para la toma de decisiones que se aplican a todos los miembros de una comunidad humana, justifica su permanencia en el ánimo de los seguidores. En virtud de esos pensamientos existe una sociedad libre, compuesta además por seres humanos libres, que busca resolver los problemas que le plantea su convivencia colectiva, dentro del quehacer ordenado hacia el bien común. Ahora bien, difícil es comprender y permitir dar entrada al cerebro los desacertados mensajes de politiqueros que disfrazados precisamente de políticos, no hacen otra cosa que enturbiar la mente de los que de buena fe piensan que lo están haciendo bien para el beneficio de todos. Entonces, un sano llamado a la reflexión es la necesidad de separar al dirigente con filosofía política definida, del hablador de mentiras y aprovechador de oportunidades.  

Platón expone su concepción de la organización social y política, presentando al Estado ideal, que según su percepción se compone de tres clases: La estructura económica del Estado, la cual reposa en la clase de los comerciantes; la seguridad que involucra a los militares y el liderazgo político que es asumido por los reyes-filósofos. De lo anterior se infiere que en efecto la clase gobernante siempre ejecutará políticas hacia sus gobernados, lo cual no garantiza la omisión del libre pensamiento de los sectores que manejan la fuerza de seguridad pública y los que mantienen a la nación a través de sus esfuerzos económicos.   

El conocido pacto de punto fijo, sin ningún atrevimiento de calificación buena o mala sobre el mismo, vale la pena otearlo como un logro importante para lo que en el futuro significaría el mayor de los acuerdos logrados por la dirigencia política de esa época y para el momento histórico que vivía el país. El hecho de llegar a un convenimiento por encima de todas las apetencias personales y lograr consenso entre sus más destacados dirigentes políticos, sin duda alguna marcó el norte de la democracia que se mantendría vigente durante más de cuarenta años en Venezuela, demostrando de esta manera que si se puede “gerens paxillum in eodem” (remar en la misma dirección), cuando se cuenta con voluntad política para hacerlo.   

El liderazgo político muchas veces requiere de sacrificios personales para llegar a ganarse  el tan preciado calificativo de líder, y no quedarse en el camino como simple charlatán sin ideas que seguir ni verborrea que transmitir a los espectadores. Defender la política decentemente trae consigo algunos sufrimientos que son vividos por los dirigentes democráticos. Uno de ellos es la prisión que siempre está latente como primera opción de quien ostenta el poder para callar la voz del que tiene la razón. Tal vez esta haya sido una de las razones fundamentales para que aquellos líderes reunidos en la quinta punto fijo llegaran a ese histórico compromiso de tomar la vía democrática como el principal factor de medición de fuerza y popularidad en los arraigos del pueblo para que saliera un ganador en las contiendas electorales que se mantuvieron a lo largo de ocho enfrentamientos electorales libres, transparentes y democráticos, por cierto muy escasos en cualquiera de los países de la región latinoamericana. El hecho cierto de que la mayoría de los firmantes de ese pacto habían padecido las consecuencias de dos dictaduras militares una peor que la otra y que en suma superaron los treinta y cinco años de opresión sirvió de ejemplo para lograr aquellos acuerdos democráticos.

El sacrificio en un líder que le cambian la comodidad de su casa al terror de una celda, jamás le hará desmayar en su pretensión de escapar de ella, porque ciertamente es dura, y a pesar del refrán carcelario que la cárcel se hizo para los hombres, nadie está dispuesto a comprobar el contenido de dicho acertijo. Una cosa es pagar cárcel como sacrificio por mantener ideas libres y democráticas, lo cual ha hecho que muchos líderes pasen años de su vida privados de la libertad, y otra cosa es haber estado en una “simple pasantía de detención” similar a lo en otrora ocurría con los que apresaban jugando carnaval con agua. Del símil puede extraerse que estos “ligeros presos”, al salir no pueden considerarse dueños de una patente de corso para imponerla como condición de liderazgo y abusar del mismo; entonces valoremos esa expresión y seamos más hombres que politiqueros, porque en las condiciones en las cuales nos encontramos a estas alturas donde la toma de decisiones es trascendental no puede dejarse al simple azar el destino de más de veinticinco millones de personas dentro del país y alrededor de siete millones fuera del mismo. Mucho menos se debe participar mezquinamente en un juego cuyo resultado ya está concebido porque se trata de ser parte de una torpe apuesta donde el dueño del campo adelantadamente decide tirar la moneda con la anticipada condición de que “si cae cara gano yo, y si cae sello pierdes tú”. Por lo tanto habrá que abrir no los ojos, sino la conciencia.

En Venezuela con la mayor inflación del mundo y con la mayoría de los servicios básicos colapsados es mucho lo que se puede prometer a la población como gancho para lograr la preferencia del electorado, pero también son muy pocos los verdaderos políticos del sector opositor que realmente puedan llegar al alma del pueblo sin antes no haber logrado un acuerdo con el resto de sus adversarios en el recorrido al palacio de gobierno.

Las discrepancias en el sector de la oposición no son malas, ocurre en las mejores familias, lo malo es que se haga todo lo posible para convertir al contrario nuevamente en ganador, usando como plataforma política la militancia dentro del propio sector opositor, que al final no es más que acuñar la frase “divide y reinarás”, dudosamente atribuida al emperador Julio Cesar, y al propio Maquiavelo.

Por mucha razón que pueda tener cualquier dirigente de la oposición para dividirla y facilitarle el triunfo al contrario, sacrificando a todo un pueblo inocente de las desigualdades personales que pueda tener contra sus compañeros, no justifica jamás la entrega a priori del resto del futuro del país, si es que aún le queda algún vestigio de esa virtud llamada esperanza a futuro.

Sin duda, las aspiraciones de los que se consideren con suficientes razones para optar a la posibilidad de derrotar al enemigo desde la acera opositora, pasa por la necesidad de que cada uno de ellos realice una pequeña pasantía gestáltica que le prepare y le haga entender que aun cuando se tenga la mayoría de la voluntad opositora, solo hay una cosa cierta en el mundo de los números, y es que dos más dos es cuatro, pero tres más uno también es cuatro, y uno más uno, más uno, más uno, ciertamente es cuatro también. En la aspiración de lograr el todo con el que se piensa llegar al poder, no hay que olvidar lo aprendido en la pasantía por la escuela Gestalt y comprender que nunca “la suma de las partes es mayor que el todo”, lo cual demuestra que los dirigentes con sus individualismos jamás llegarán al todo necesario para lograr los cambios que se requieren. Independientemente que cada uno goce de popularidad; que tenga muchos seguidores; que posea suficiente capacidad para gobernar; y que le cueste mucho renunciar a sus ambiciones personales, primero está de por medio los intereses del país.

En política es muy importante saber esperar y mientras se espera, más importante aún es prepararse para lograr mantenerse en la cima con los objetivos alcanzados. Para lograr las metas soñadas valdría recordar a Gustave Flaubert cuando expresó: “hay que esperar cuando se está desesperado, y andar cuando se espera”. Esta afirmación de Flaubert no significa desánimo sino más bien calcular con exactitud los pasos a dar hacia la dirección acertada en el camino que se tenga que recorrer. Considerando que en efecto la política tiene un ámbito propio y distinto se pueden encontrar políticas religiosas y políticas económicas, pero mientras exista la distinción entre amigos y enemigos, el ámbito es específicamente político. En este sentido Maquiavelo reconoce la importancia de esta distinción para la política y en reiterados pasajes de El Príncipe trata sobre cómo mantener y utilizar a los amigos (especialmente el pueblo y el ejército), igualmente cómo tratar a los enemigos (tanto internos como externos), y además deja claro que el príncipe debe, en lo posible, evitar declararse neutral para ser un amigo o un enemigo franco lo que se traduciría, según este pensamiento, en tener una política clara. (Luis Leandro Schenoni andamios vol.4 no.7 México dic. 2007).

Hechos Históricos: Los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki

Fueron ataques nucleares ordenados por Harry S. Truman, presidente de los Estados Unidos, contra el Imperio del Japón. Los ataques se efectuaron el 6 y el 9 de agosto de 1945, y ayudaron a poner fin a la Segunda Guerra Mundial. Después de seis meses de intenso bombardeo de otras 67 ciudades, el arma nuclear Little Boy fue soltada sobre Hiroshima el lunes 6 de agosto de 1945, seguida por la detonación de la bomba Fat Man el jueves 9 de agosto sobre Nagasaki. Hasta la fecha, estos bombardeos constituyen los únicos ataques nucleares de la historia. Se estima que hacia finales de 1945, las bombas habían matado a 166.000 personas en Hiroshima y 80.000 en Nagasaki, totalizando unas 246.000 muertes, aunque sólo la mitad falleció los días de los bombardeos. Entre las víctimas, del 15 al 20 % murieron por lesiones o enfermedades atribuidas al envenenamiento por radiación. Desde entonces, algunas otras personas han fallecido de leucemia (231 casos observados) y distintos cánceres (334 observados) atribuidos a la exposición a la radiación liberada por las bombas. En ambas ciudades, la gran mayoría de las muertes fueron de civiles. Seis días después de la detonación sobre Nagasaki, el 15 de agosto, el Imperio del Japón anunció su rendición incondicional frente a los “Aliados”, haciéndose formal el 2 de septiembre con la firma del acta de capitulación. Con la rendición de Japón, concluyó la Guerra del Pacífico y por tanto, la Segunda Guerra Mundial. Como consecuencias de la derrota, el imperio nipón fue ocupado por fuerzas aliadas lideradas por los Estados Unidos —con contribuciones de Australia, la India británica, el Reino Unido y Nueva Zelanda— y adoptó los “Tres principios antinucleares”, que le prohibía poseer, fabricar e introducir armamento nuclear. Fuente: casadellibro.com/ebook-los-bombardeos-atomicos-de-hiroshima-y-nagasaki-ebook.

Curiosidades de la política: Voto femenino

El primer país que permitió el voto de las mujeres fue Nueva Zelanda, en 1893, aunque con alguna restricción: podían votar, pero no ser elegidas para cargos políticos.

El estado de Wyoming fue el primer estado de EE.UU. que instauró el sufragio igual (sin diferencias de sexo), pero no permitía votar a indios o a negros.

Los primeros países europeos en instaurar el sufragio universal fueron Finlandia, en 1906, seguido de Suecia y Noruega.

En Qatar, Bahrein, Omán y Kuwait, el derecho a voto para las mujeres llegó a principios de los 2000. En Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita hay sufragio limitado para ambos sexos.

Lo que es un poco sorprendente es que Suiza no permitió el voto femenino hasta 1971. Fuente: https://beersandpolitics.com

 Inicia la semana comprendida entre el domingo 13 y el sábado 19 de septiembre. Han transcurrido  243 días y faltan 123 para que termine 2020.

Saludos, vuelvo en una semana.

Jaime E. Peñaloza Durán

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