Jaime E. Peñaloza Durán: Igualdad y equidad ¿un sueño?

Celebraciones: Lunes 4 día del Braille. Miércoles 6 día de los Reyes Magos, y en Venezuela el día del deporte.

Pensamiento: “Lo importante no es acostarse y soñar que somos iguales, más importante es despertarnos seguros que si lo somos”. Jaime E. Peñaloza Durán.

Inicia la semana comprendida entre el domingo 3 y el sábado 9 de enero. Es el día número 3 del año y faltan 362 para que finalice 2021

Entérate24.com- Inicia un año interesante para poner en práctica el proceso de planificación estratégica personal que cada quien debió preparar al 31 de diciembre pasado.

Para ello, contamos desde ya con 362  días por vivir y con cada uno de estos llevar a cabo la ejecución de los planes proyectados y vencidos hasta la semana pasada que correspondió también al año finalizado, y como tal rescatarlos para culminar dándole vuelta a la hoja del último día del almanaque 2020.    

Como se sabe los planes llevan consigo unos mágicos peldaños, que de saberlos trepar con la debida cautela y sin omitir ninguno de ellos, seguramente se podrá alcanzar la cima de los deseos soñados.

Los planes además llevan consigo propuestas e innovaciones en la forma de vivir, de luchar y convivir, principalmente con las personas que tenemos al lado, procurando lograr todo aquello que nos haga feliz, sin importar el tamaño de la inversión que se haga, porque al final del camino lo que se espera es lograr una justa retribución moral o material de lo que se ha invertido.

Durante mucho tiempo se ha luchado en la pretensión de convencer al mundo que realmente se está haciendo lo humanamente posible para que todas las personas sean iguales, y que la equidad en todos los actos realizados sea el norte que oriente hacia el blanco objetivo de la justicia social.

Francamente ese deseo resulta ser una falacia tan grande como una catedral, es una mentira repetida inmensurablemente por líderes de toda clase, especialmente los politiqueros que estando conscientes de tal imperfección social, permiten hacer creer que ese ideal es factible para todos, logrando aprovecharse de los más desprotegidos a través de esa permanente ilusión engañosa.

Constantemente se habla de que todos nacemos iguales, que los derechos en el mundo están establecidos para todos sin perjuicio ni menoscabo de ninguna de las garantías que el propio mundo ha colocado para los humanos.

De ser asi… “Entonces”… ¿por qué es tan difícil que los que están en la cima de la vida entiendan que la mayoría de la humanidad se encuentra a la espera de que se le dé un trato justo y se les compense aunque sea con una pequeña parte de las abundancias que ellos derrochan?    

Los que se debaten dentro de los estratos sociales más bajos, son los que aún no han tenido la oportunidad de esos disfrutes y de mejores condiciones de vida. Lo cierto es que existen y están allí a la espera de que se les acepte y reconozca sin ningún distingo ni tipologías de clase.

Muchos de los emergidos del fondo de esos estratos sociales, pareciera que rápidamente olvidan el anti abolengo de donde surgieron, y lejos de brindar apoyo a los necesitados, impunemente los ven como fieles herederos de la nociva carga de permanecer atados a la precaria vida alimentada por el triste dolor innoble por la carencia de linaje, y la ingrata verdad de sentirse olvidado, cuyo único pensamiento preocupante que fluctúa en su mente, es como hacer para ganar más allá de lo que cuesta el pan diario que ha de comerse.

A esos nuevos emergidos les resulta difícil concienciar en las razones que les impiden voltear a mirarse en el espejo donde solo se ven las caras resignadas de la pobreza en la cual el mismo estuvo sumergido durante tanto tiempo, y que ahora, es mejor olvidar más que por temor, a sentirse señalado, y verse al descubierto por los semejantes que tanto ha despreciado.

La utópica carrera por lograr la igualdad y la equidad en las personas, es simplemente un sueño banal con el que se despiertan los desesperanzados corazones en la dura competencia de ganarle la pelea a la fantástica y apócrifa pesadilla de que todos somos iguales.

Los sueños imposibles encadenados en la mente de quienes viven de ilusiones, se aferran más al cerebro cuando este en terco desafío con la razón prefiere mantenerlos en el aire y no darles la oportunidad de que toquen firmemente tierra y logren despertarse con el convencimiento de conocer definitivamente el lugar que por necesidad les corresponde ocupar.

Pero, desde ahora tenemos la bonita oportunidad de hacer los reajustes necesarios que logren equilibrar los espacios en ascenso que habrán de conquistarse en este nuevo año lleno de optimismo, en el cual todos estamos anotados con la convicción de que vamos a coronar en los éxitos con los que hemos soñado despiertos, que serán aprovechados al máximo sin olvidar aquello de que, “quod ille qui non habet, et accipit ut …, quae necessaria est ad ire insanis” o dicho a lo muy venezolano “aquel que nada tiene y llega a tener…, loco se quiere volver”.

Cosas importantes:

Las torres de Parque Central fueron los rascacielos más grandes de Latinoamérica. Venezuela es el 6to país con más rascacielos en Latinoamérica con 6 edificios ubicados en Caracas. Cuando el complejo fue inaugurado en 1973 se consideró como el “desarrollo urbano más importante de América Latina” Fuente: Por una Venezuela posible.

Bienvenidos a este gran 2021

Saludos, vuelvo en una semana

Jaime E. Peñaloza Durán