Hace 40 años James Cameron hizo la película más desastrosa de su vida: un filme terrible y muy barato del que sigue renegando

Enterate24.com- Como todos los grandes genios, James Cameron tiene sus fans y sus detractores, pero su importancia y papel en la historia del cine es absolutamente innegable. Prolífico productor, director y guionista, el cineasta canadiense está detrás de muchos de los grandes títulos de la industria cinematográfica en muchos de estos papeles, pero probablemente la faceta más destacada de su carrera es la de realizador, habiendo firmado largometrajes que formarán parte de la historia de la gran pantalla por los siglos de la historia.

Desde Aliens, el regreso (1986) -que muchos consideran incluso mejor que la original firmada por Ridley Scott, hasta la recientemente estrenada Avatar: El sentido del agua que vuelve a ser una revolución para el cine. Pasando, como no, por Terminator (1984) y Terminator 2 (1991), la archioscarizada Titanic (1997), Mentiras arriesgadas (1994) y Avatar (2009), la cinta más taquillera de la historia.

Sin embargo, aunque él mismo haya intentado renegar de ello refiriéndose a Terminator como su ópera prima, la realidad es que su primera película como director es otra. Un largometraje que propulsó su carrera hace 40 años pero que también es, sin ninguna duda, la peor película que ha hecho en su vida.

Si conoces a fondo la carrera de James Cameron ya sabrás que nos estamos refiriendo a Piraña 2: Los vampiros del mar, la segunda parte de la película de terror Piraña dirigida por Joe Dante en 1978 que dio lugar a una serie de películas de serie B inspiradas en el éxito de Steven Spielberg Tiburón.

Estrenada en 1982, la película transcurría en un resort de la costa caribeña donde la muerte de un buceador ponía en alerta a una instuctora de submarinismo que no tarda en descubrir que unas voraces pirañas asesinas y mutantes (y voladoras) están atacando a las personas. Sin embargo, los responsables del hotel prefieren no escuchar sus advertencias y seguir acabo con sus planes para hacer dinero, por lo que la situación termina en una auténtica masacre acuática.

Cameron, que entonces trabajaba como experto en efectos especiales, fue contratado como director por el productor ejecutivo de la película Ovidio G. Assonitis en el que sería su debut como director, pero es bien sabido que la producción fue bastante problemática. Tanto, que Cameron llegó a considerar que Piraña 2 no es su película, puesto que fue apartado por Assonitis y perdió el control creativo sobre la película poco más de dos semanas después de haber comenzado.

Según el oscarizado cineasta, su contribución a la infame película se limitó a ese tiempo, en el que, además, tuvo que lidiar con la constante intromisión de Assonitis. Sin embargo, otros afirman que Cameron estuvo a cargo de la dirección durante todo el rodaje. La razón por la que James Cameron se mantuvo en los créditos es porque el productor consideró que no vendería Piraña 2 sin un nombre en inglés y porque el Cameron de aquel entonces no tenía medios suficientes para emprender acciones legales.

La producción de la película, algo que ahora nos sorprende a sabiendas de los presupuestos que manejan las superproducciones de Cameron, fue baratísima. Tanto, que incluso se comenta que alguno de los actores pagó su vestuario de su propio bolsillo. Con apenas una inversión de 100.000 dólares, la cinta recuperó lo invertido fácilmente a pesar de su taquilla de 400.000 dólares. Asimismo, la película fue un desastre a nivel de crítica, con un 6% en Rotten Tomatoes y valoraciones que la dejan entre lo peor que se ha visto en la historia del cine. Un largometraje terrorífico y «abyecto» que no es de extrañar que haya llevado a Cameron a rechazar su participación en el mismo.

No osbtante, Piraña 2 no obstaculizó la carrera de Cameron, que dejó impresionados a quienes tuvieron la oportunidad de trabajar con él. Además, durante su periodo en Roma para el rodaje de Piraña 2, se dice que Cameron tuvo un sueño que acabaría derivando en el guion de Terminator, la que sí considera su ópera prima y que le hizo ganar un gran reconocimiento que solo sería el origen de una carrera imparable.

Fuente: Sensacine