¿Estará la hallaca en la mesa de noche buena de los venezolanos?

El factor económico es uno de los impedimentos, aunque un contagioso entusiasmo reseña otra historia

Entérate24.com- La hallaca es un plato típico de la navidad en Venezuela, aunque también existen variaciones en ciudades colombianas como Cúcuta y Barranquilla, así como en las islas de Curazao, Aruba y Bonaire; donde se puede encontrar durante todo el año.

Consiste en la preparación de un pastel hecho con masa de harina maíz, saborizada con caldo de gallina y coloreada con onoto; se rellena con un guiso de carnes de res, cochino  y pollo; se adorna con aceitunas, uvas pasas, almendras, alcaparras, pimentón y cebolla; se envuelve de forma rectangular en hojas de plátano y se ata con pabilo para ser hervida en agua.

Tiene cierta semejanza con los tamales de otros países latinoamericanos. En Venezuela se elabora como un plato navideño que sirve para encontrarse en familia, además es utilizado como una excusa para celebrar y compartir entre amigos.

Mantener la tradición del manjar navideño se ha puesto cuesta arriba, debido a la realidad económica en los bolsillos de los venezolanos, que impera desde los últimos cinco años. Antes de ahondar en el tema y descubrir si los hogares del país preparan las acostumbradas hallacas, es preciso conocer un poco de historia sobre su origen.

El origen de la hallaca

Historiadores las ubican como la expresión de la multiculturalidad latinoamericana, especialmente dentro de Venezuela, ya que sus distintos ingredientes provienen de diferentes partes del mundo.

El ensayo “La hallaca como manual de historia” de Arturo Uslar Pietri, menciona su origen de una manera inusitada, ya que a través de la historia demuestra el sincretismo gastronómico del plato.

Su masa hecha con base de maíz molido, representa a los pueblos originarios; el guiso de carnes de res, cerdo y pollo recuerda a los conquistadores españoles y sus banquetes coloniales. La hoja de plátano en la que es envuelta para su cocción es la planta típica de los africanos esclavizados en nuestra tierra. Mientras que las especias con las que se sazona y dan su característico sabor y aroma, son los mismos que utilizaron los musulmanes durante su dominación en la península ibérica.

La primera preparación de la hallaca en Venezuela se remonta a los años de la colonización por parte del reino español, entre los siglos XV y XVI, cuando los sirvientes indígenas y los esclavos africanos recogían las sobras de los alimentos que dejaban sus amos y las unían a sus bollos o tamales de maíz, con lo cual quedaba una mezcla heterogénea que repartían entre sus jornaleros.

La hallaca como negocio decembrino

Más allá de lo que representan gastronómica y simbólicamente para la navidad de los venezolanos, la protagonista de la mesa en la noche buena se convirtió en un negocio que hace percibir un “resuelve” económico a quienes se denominan “emprendedores”, y viven durante la época decembrina de las ventas del plato típico.

El equipo reporteril de Entérate24 visitó varios lugares dedicados a la venta de hallacas, específicamente entre las esquinas de Madrices a la Marrón muy populares en el casco central de Caracas. Allí unos diez puestos que expenden el plato navideño se confunden entre los apurados transeúntes y los despistados observadores de vitrinas, que hacen de la aglomeración un festín de compras para los negocios del lugar.

Daisy Pacheco, una de las emprendedoras que tiene un puesto en el sitio descrito, dice que a pesar de la situación económica aún el venezolano mantiene la compra del producto, el cual vende a 45.000 bolívares en un combo, que consta de un plato con una hallaca, ensalada, pan y un vaso de jugo natural.

“La ventas no han sido como en años anteriores, pero si se ha vendido. Todavía hay espíritu de navidad”, dijo. Acusa que tiene que aumentar los costos con regularidad, porque al momento de invertir para una próxima venta el precio de los ingredientes es mayor.

Daisy agregó que el secreto de su negocio está en realizar un buen guiso para las hallacas, sin revelar detalles de sus ingredientes “secretos”. Comentó que para ahorrar, hace un guiso solo de carne para las que vende a diario. Pero si son encargadas, les agrega el acostumbrado pollo y carne de cochino, por lo que su precio aumenta.

Más arriba del puesto de Daysi, entre algunas motocicletas que circulan por una acera, que solo debería ser para peatones, está otro improvisado puesto que pertenece a Yugeidy Calatayud, una joven que decidió aumentar sus ingresos para diciembre a costa de la venta de hallacas.

Yugeidy las vende a Bs. 35.000 por unidad, acompañadas con una rebanada de pan y un vaso de jugo. Para ella no hay limitantes para mantener su negocio, porque “el punto es un lugar transitado por mucha gente. Por eso quien quiere puede vender, no hay excusas”.

Para ella es una cuestión de entusiasmo, porque en “Venezuela todavía tenemos vida, solo hace falta gente emprendedora que quiera producir”.

Aunque no todas las emprendedoras comparten la misma opinión; al entrevistarnos con la señora Ana Cordero, quien tiene otro puesto en la avenida sur 3, entre las esquinas del Chorro a Dr. Paul; dijo con un tono de añoranza que en años anteriores hacía más de 100 hallacas, pero a la fecha no llega ni a 40.

Ana cancela el precio de la carne en más de 80.000 bolívares, las aceitunas, alcaparras y uvas pasas en Bs. 240.000 cada una, y hasta la hoja que era uno de los ingredientes más baratos las consigue en más de Bs. 20.000.

Ante la realidad de los exorbitantes precios la emprendedora se interroga a sí misma: “¿cómo hace uno?”

Para preparar las 40 hallacas que mencionó al principio la mujer necesita 1.200.000 Bs. (precio estimado a la fecha de publicación de esta investigación). A pesar de ello, la señora Ana dijo que en su casa mantendrá la tradición navideña y aunque le cueste mucho esfuerzo de igual forma las hará para su familia.

El precio de los ingredientes

Al recorrer varios mercados de la capital del país, así como improvisados puestos que venden los ingredientes para las hallacas, el equipo sacó una estructura de precios que oscila entre los Bs. 860.000 hasta Bs. 1.107.000.

El precio por kilos de los productos se ubican en: carne de res Bs. 92.000; carne de cochino Bs. 150.000; carne de pollo Bs. 68.000. Mientras que las esenciales aceitunas alcanzan Bs. 190.000; uvas pasas Bs. 210.000 y las alcaparras Bs. 140.000.

Los ingredientes considerados “adornos” como la cebolla y el pimentón rojo, cuestan Bs. 40.000 cada uno respectivamente. Además, la envoltura sin la cual no se puede cocinar, o las hojas de plátanos, supera los Bs. 80.000 y el pabilo del amarre oscila entre los Bs.20.000 hasta los Bs. 40.000. La harina de maíz ronda los Bs. 35.000 y 100 gramos de onoto, para pintarla con el característico color amarillo, está en Bs. 15.000.

Un concurrido negocio de la parroquia La Candelaria en Caracas, que durante los diez primeros meses del año es una habitual panadería administrada por descendientes de españoles. Aprovecha la época decembrina para vender los ingredientes.

Tienen promociones para aquellos venezolanos que tal vez puedan cancelar en dólares las aceitunas, las pasas y las alcaparras, las cuales varían desde los $55 hasta los $200.

Los trabajadores del negocio aseguran que las ventas durante el mes de noviembre, en términos de cantidad de productos, son un poco más elevadas que las del mismo mes el año pasado. Samuel Rodríguez, encargado de la venta navideña del establecimiento, dijo que el ajuste de los precios va en “concordancia con la capacidad de compra del cliente”, porque saben “como está la situación” y el aumento debe ser de a poco.

El optimismo impera en las calles

Venezuela continúa en franca contracción de su economía, la cual se encogió 43% en el tercer trimestre de 2019, en referencia al mismo período del año anterior, según datos del parlamento nacional, divulgados la tercera semana de noviembre.

Los últimos datos oficiales del Banco Central de Venezuela (BCV),  muestran que la actividad económica cayó 26,8% en los primeros tres meses de este año. Profundizando la recesión que inició a principios de 2014.

La Asamblea Nacional estima que la inflación en los últimos 12 meses se ubicó en 24.312%, mientras que los precios aumentaron 20,7%.

A pesar de las cifras duras de los organismos del Estado, que se palpan al momento de comprar cualquier producto de la canasta básica en los mercados, el venezolano mantiene la firme idea de preservar sus costumbres decembrinas.

Una oportunidad para compartir en familia

La hallaca es una representación de las tradiciones navideñas dentro de Venezuela, su sabor ha deleitado a generaciones, mientras que su preparación es un acto de unión familiar que expresa la buena voluntad del tiempo por venir, a pesar de las circunstancias vividas en los últimos meses.

Incluso, algunos hogares venezolanos dan inicio formal a las festividades decembrinas el día que se extienden las hallacas en la mesa.

El equipo reporteril, una vez que terminó el trabajo especial, se entusiasmó con la idea de preparar el manjar de navidad para la noche buena, ya que el contagioso optimismo de las personas que pasean cada cuadra y esquina de Caracas, entre negocios que muestran productos donde “si lo pagas en dólares es mejor”, fue el verdadero protagonista en cada entrevista para conocer si harían el delicioso plato venezolano.

Ahora bien, solo queda una interrogante por contestar: ¿se entusiasma usted en hacer las hallacas para este diciembre?

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