Conoce más sobre los ‘Sugar Daddy’ | Un trabajo hecho para mujeres que deben leer los hombres

“Históricamente esas conductas de tener una relación con alguien mayor siempre han existido”.
“Es un apoyo cuando estás lejos de tu país y seres queridos, porque te brinda lealtad, respeto, comprensión y honestidad”.

Entérate24.com.- Desde hace unos años ha tomado preeminencia un fenómeno social de las relaciones interpersonales que pareciera ser nuevo, pero en realidad es tan viejo como el interés en sí mismo. Se trata de las múltiples definiciones que guarda el anglicismo ‘Sugar Daddy’, o ‘Papá de Azúcar’, que no suena tan atractivo en el castellano.

Al leer el término en el título de este trabajo posiblemente ya entenderás lo que conlleva tener, o ser, un Sugar Daddy, pero, para aquellas personas, en especial mujeres, que viven en un día a día difícil y no tienen mucho tiempo de revisar las redes sociales por las limitaciones de sus trabajos o estilo de vida en general, tal vez te pueda interesar este artículo.

Resumamos que es una relación que tiene intereses en común entre un hombre adulto, mayor de 35 años, y una joven menor que él en al menos 10 años, que llegan a un acuerdo transaccional por la compañía de cada uno, no necesariamente sexo, para alcanzar beneficios materiales, económicos o de status social.

En palabras de France Jiménez, estudiante universitaria de 28 años, es “una persona mayor que ayuda económicamente a una chica joven. Es como conseguirse una gallinita de los huevos de oro”.

Esa misma definición es compartida por Fernanda (seudónimo), profesional de la administración de 31 años, al comentar que un Sugar necesariamente debe ser un “hombre con plata y con mucha más edad, que comparte un vínculo contractual con una mujer”.

Sin embargo, ambas difieren al ser consultadas si mantendrían una relación de ese tipo. Para France tener un Sugar “no es nada malo, porque hay muchas mujeres que les gustan los hombres adultos. Si me tocara, lo haría, porque me interesa mucho el dinero que pueda ofrecer un hombre. Es algo normal”, insistió.

Fernanda, más cercana a las ideas del feminismo, aseguró que “jamás lo tendría, y no es un tema feminista de la independencia de la mujer; es que no estoy de acuerdo que una persona me pague para alcanzar su objetivo conmigo”. En este caso, lo comparó como “una prostitución aceptada”.

Un poco de historia

Una de las páginas de encuentros entre Sugar Daddy y Sugar Baby (más abajo te explico este concepto) más visitada de España, revela que el origen del término data de principios del siglo XX y se generó en la ciudad de San Francisco, California, Estados Unidos.

Con ello se definió la relación que mantuvo Adolph B. Spreckels, un magante que era dueño de Spreckels Sugar Company, y su prometida la modelo Alma de Bretteville Spreckels, 24 años menor que él.

La joven mujer conoció a su futuro esposo una tarde de 1899 y quedó completamente impresionada por su éxito empresarial y sus encantos personales. Por ello, lo llamó cariñosamente como su “Sugar Daddy”, convirtiéndose con los años en una de las parejas más famosas de todo San Francisco.

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Los Sugar en la actualidad y el ‘Sugardating’

El fenómeno de las redes sociales inserta en las cotidianidades miles de temas que parecieran banales para una generación de personas, aunque para la denominada generación X estas ventanas se han convertido en sus modos de expresar, creer y conocer.

En tal sentido, es a través de las redes y sitios webs donde se popularizan las relaciones “Sugardating”: citas transaccionales que engloban a una persona con poder adquisitivo y otra más joven que necesita apoyo financiero.

Sitios webs como SugarDaddyEspaña, MySugardaddy de Argentina, así como las variantes en países de Latinoamérica con especial presencia en México, Colombia y Brasil, son los que permiten los encuentros de Sugardating. También, están los emprendimientos de mujeres que usan sus redes sociales para captar a los hombres con dinero y sacar provecho de una relación convenida.

Estos ‘websites’ catalogan al Papá de Azúcar en niveles:

  • Splenda Daddy

Está en el punto más bajo. Promete efectivo y regalos, pero está limitado por sus ingresos.

  • Sugar Daddy

Tiene una cantidad presupuestada de fondos y ayuda a la Sugar Baby semanalmente o mensualmente.

  • Honey Daddy

El multimillonario que no tiene límites en sus ingresos, y puede apoyar fácilmente a múltiples Bebés de Azúcar. (En este rango entrarían, Elon Musk, Bill Gates y Donald Trump; quien sabe si uno que otro político corrupto).

Las Sugar Baby

Este concepto ya está intrínseco al de los Sugar Daddy, no dudamos en ningún momento de la capacidad de análisis de los lectores. Pero, para no dejar nada a malas interpretaciones, la Sugar Baby es la mujer entre 20 o 30 años que busca una relación de pareja con hombres que normalmente les doblan la edad y con solvencia económica amplia para que complazcan sus antojos, gustos y necesidades, todo en base a acuerdos mutuos.

Estas mujeres están dispuestas a salir en público, acompañar en viajes y reuniones sociales, así como a escuchar, conversar o aconsejar a los Sugar en cualquier situación que este les demande o que esté en el acuerdo. Claro, el sexo también es una parte importante que la mayoría de los hombres cuelan en dichos acuerdos, aunque queda de parte de ella aceptarlo o no.

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¿Prostitución 2.0?

Para Vanessa Sayago, joven periodista de 24 años, el Sugardating es un invento de la sociedad, “porque históricamente esas conductas de tener una relación con alguien mayor siempre ha existido, y pienso que es la forma más sutil de ‘prostitución 2.0’ en estos tiempos. Un Sugar es básicamente un cliente al cual le debes cierta exclusividad y este te retribuye tus acciones en lo económico”.

En contra posición, Eliza Ortega, emprendedora de 26 años, cree que lo más importante es respetar los acuerdos que se puedan tener en una relación Sugar; el primero de ellos es entender que “es una compañía en eventos sociales o viajes, no solo debe ser sexo, en el caso que lleguemos a eso debe ser consensuado, que ambos queramos acostarnos”.

Ahora bien, la psicóloga argentina Agustina Fernández sostiene que “cuando entra en juego el dinero a cambio de las relaciones sexuales estamos en un terreno complicado, porque también hay matrimonios hechos por interés económico. Pero no podemos negar que el límite con la prostitución es muy finito”.

Una cuestión de poder

La especialista advierte que las relaciones Sugar son “vínculos de riesgo”, porque “una persona que tiene mayor edad, mayor recorrido en la vida y más dinero, tiene un poder sobre la otra que es más influenciable”.

Y está el caso, en el que una persona adulta cercana a la vejez intenta vivir la intensidad de una relación contemporánea, lo que podría crear cierta dependencia hacia “la falsa ilusión de que la joven va a dar algo de esa juventud”. En este caso, la mujer tendría el total control sobre la relación y sacaría grandes provechos económicos de ello, poniendo en riesgo la estabilidad mental y financiera del más adulto.

Qué necesitas para ser un Sugar Daddy

En este apartado dejaremos que las mujeres encuestadas expresan sus ideas. Así que para Mary Molina, creadora de contenidos para redes sociales de 22 años, es “un hombre de avanzada edad y con una buena posición económica”, aunque dejó bien en claro que no buscaría un Sugar porque se considera “una mujer bastante independiente”.

Mildred Rico, trabajadora informal de 24 años, vislumbró que debe ser “una pareja adulto mayor que ayude económicamente. Si es así, lo tendría”.

Nelsymar Morales, migrante venezolana en Colombia de 22 años, menciona que obligatoriamente tiene que ser “maduro y correcto, que ayude en cualquier tema económico”. Además, “es un apoyo cuando estás lejos de tu país y seres queridos, porque te brinda lealtad, respeto, comprensión y honestidad”. Añade que ella mantuvo una relación de este tipo, y que su experiencia demostró a un hombre atento “que no era mezquino ni pichirre”. 

Bris D’ Felice, vendedora de productos cosméticos de 26 años, lo define como un “hombre de edad un poco avanzada con una estabilidad económica cómoda, como para mantener en todo sentido a una mujer, u hombre, mucho más joven que él, quien a cambio le pagará con mucho ‘amor’”.

Neymar Rodríguez, joven esposa y ama de casa de 25 años, explica que “sino tiene plata no es un Sugar Daddy”, y aseguró que intentaría una relación de este tipo, si se presentara la oportunidad, para ayudar a su esposo con los gastos del hogar.

Nelkis Cabrera, madre soltera de 26 años, está convencida que “es una persona casi siempre mayor que busca satisfacer sus necesidades con jovencitas y a cambio te cumplen todos tus caprichos”; ella también comentó haber sido parte de una relación contractual.

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Tranquilos… también hay Sugar Mommy  

Pudiésemos resumir que es todo lo que hemos leído, pero con los géneros invertidos. Aunque es un raro caso, ya que solo se da en el 2.8% de las relaciones Sugardating. La Sugar Mommy es la mujer acaudalada y exitosa que busca satisfacer sus necesidades de compañía con un hombre joven al que le dobla la edad, a cambio de autos, ropa y noches de sexo.

En su mayoría, ocurre cuando las adultas mayores atraviesan problemas con sus esposos o cuando están divorciándose. Otras mujeres, sienten placer por ser ellas las que manejan lo relativo a la economía en las relaciones, tras mantener una vida de comodidades y lujos.

Dato curioso para venezolanas

Existe entre las mujeres latinoamericanas un símbolo del Sugar Daddy a nivel internacional, se trata del millonario empresario y modelo italiano Gianluca Vacchi, quien es cercano a muchos artistas del género musical pop urbano e incluso apareció en varios videos y revistas de este tipo.

Resulta que el estereotipo del Sugar entre las latinas, fue conquistado por la joven modelo y diseñadora de modas venezolana Sharon Fonseca, 27 años menor que él, y en octubre de 2020 ambos concibieron a su primera hija de nombre Blu Jerusalema Vacchi. Además, mantienen una relación desde hace dos años.

Finalmente, si eres mujer seguramente convendrás con las definiciones expuestas, pero si eres hombre y todavía no entiendes qué necesitas para ser un Sugar, es fácil: mucho dinero, sino vuelve al principio de este artículo.

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