23 de noviembre de 1856: Fallece Manuela Sáenz

Nació en Quito, Ecuador, el 27 de diciembre de 1797

Entérate24.com- Patriota ecuatoriana y compañera sentimental de Simón Bolívar, reconocida como Heroína de la Independencia de América del Sur. Nació en Quito, Ecuador, el 27 de diciembre de 1797.  Su infancia transcurrió en Quito, donde se hicieron sentir los ideales independentistas, organizándose grupos revolucionarios. Manuela y su madre se identificaron con la gesta emancipadora. Debido a su apoyo a la independencia, fue internada en el convento de Santa Catalina donde aprendió a leer, escribir y rezar.

En Perú, participa de manera decidida en los movimientos revolucionarios, apoyando la causa de Simón Bolívar en la Nueva Granada y de José San Martín en el Perú, razón por la cual José de San Martín, luego de tomar Lima y proclamar su independencia el 28 de julio de 1821, le confirió el título de Caballeresa de la Orden “Sol del Perú”.

Regresó a Ecuador en 1821 y el 16 de junio de 1822 vio por primera vez a Simón Bolívar, durante la entrada triunfal del Libertador a Quito. Poco después se convirtieron en amantes y compañeros de lucha. Combatió en la Batalla de Pichincha, recibiendo el grado de Teniente de húsares del Ejército Libertador. Posteriormente luchó en Ayacucho bajo las órdenes del mariscal Antonio José de Sucre, quien le sugirió a Bolívar su ascenso a Coronela, rango que le fue concedido.

Lograda la Independencia, se radico junto a Bolívar en Santa Fe de Bogotá, donde el 25 de septiembre de 1828, el Libertador sufriría un atentado frustrado gracias a la valiente intervención de Manuelita. Por estas acciones, el mismo Bolívar la llamó la “Libertadora del Libertador”.

A la muerte de Bolívar fue desterrada a Perú. El odio y el ensañamiento de sus compatriotas la persiguieron hasta el fin de sus días. Sin embargo, la fuerte personalidad de Manuelita, como se hizo común llamarla, se impuso sobre sus enemigos, mostrando siempre la fuerza de su carácter, capaz de romper barreras sociales, morales y de género. Entregó a O’Leary gran parte de documentos para elaborar una voluminosa biografía sobre Bolívar.

Su muerte se produjo a raíz de una epidemia de difteria que azotó a Paita, el 23 de noviembre de 1856. Su cuerpo fue sepultado en una fosa común y todas sus posesiones, para evitar el contagio, fueron incineradas, incluidas una parte importante de las cartas de amor de Bolívar y documentos de la Gran Colombia que mantenía bajo su custodia.

El 5 de julio de 2010, en conmemoración del 199° aniversario de la Firma del acta de Independencia de Venezuela, llegó al Panteón Nacional un cofre que contenía tierra de la localidad de Paita, en Perú, donde fue enterrada.

Estos restos simbólicos fueron trasladados por tierra, atravesando Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela, hasta arribar a Caracas, donde reposan, en un sarcófago diseñado para tal fin, junto al Altar Principal en el que yacen los restos del Libertador Simón Bolívar.

Se le concedió póstumamente el ascenso a Generala de División del Ejército Nacional Bolivariano de Venezuela, por su participación y en la guerra independentista, en un acto que contó con la participación de los Presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y de Venezuela, Hugo Chávez.

«Vivo adoré a Bolívar, muerto lo venero»

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