13 de enero de 2018: Fallece el cineasta Diego Rísquez

Su origen data de una familia tradicionalmente logada a la medicina en el siglo XVIII venezolano, aunque tras cursar varias carreras se inclinó por la creación artística y cinematográfica

Entérate24.com- El 13 de enero de 2018 murió el cineasta y artista plástico Diego Rísquez, conocido por sus cortometrajes para el cine de vanguardia venezolano de los años 70.

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Nació en la isla de Margarita en 1949, su apellido desciende de una importante familia del área médica del país, desde su bisabuelo, quien fuera rector de la Universidad Central de Venezuela y presidente de la Academia Nacional de Medicina.

La tradición familiar era el estudio de la medicina, por lo cual su abuelo y padre tuvieron que abandonar Venezuela en varias ocasiones para actualizar los conocimientos médicos en las principales capitales europeas.

Diego terminó sus estudios en Suiza, de regreso a Venezuela ingreso a la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), donde intentó graduarse en las carreras de Derecho, Comunicación Social y Sociología; aunque de ninguna terminó los estudios.

Es en esa casa de estudios donde descubrió su amor por las expresiones artísticas, al formar el grupo de teatro “Semilla”. Posteriormente cursó clases de actuación con el profesor Levy Rossell. Incluso incursionó a temprana edad en la creación de piezas teatrales como “Bodas de Sangre” y
“Los mendigos”. Al tener cierto éxito decidió dedicarse por completo a la actuación.

Aunque su desarrollo artístico se vio truncado, por unos meses, al ser involucrado en el caso “Vegas Pérez”, el secuestro y asesinato de un joven de la clase media venezolana, presuntamente para saldar una deuda con narcotraficantes colombianos.

El controvertido caso de la justicia en el país cerró sin un culpable y los cinco acusado quedaron absueltos de todos los cargos, entre ellos Diego.

Por el hecho Rísquez viajó al extranjero, recorrió durante dos años a Francia, Italia, Malasia, Tailandia, Singapur e Indonesia. En Roma conoció al cineasta estadounidense Jack Smith, quien fuera  precursor del cine posmodernista en Estados Unidos, contrató a Rísquez como fotógrafo para realizar una obra en diapositivas de nombre “La historia de Roma”.

De vuela a Venezuela, se dedicó a la producción e impulso del cine Super-8, un tipo de formato de baja calidad que fue considerado como de vanguardia para la época.

Bajo la presentación del Super-8 realizó siete de las diez obras que conforman su filmografía: los cortometrajes “A propósito de Simón Bolívar” (1976), “Poema para ser leído bajo el agua” (1977), “Radiografías de naturalezas vivas” (1977), “A propósito de la luz tropikal”, “homenaje a Armando Reverón” (1978), “A propósito del hombre del maíz” (1979); y los largometrajes “Bolívar, sinfonía tropikal” (1980) y “Orinoko, Nuevo Mundo” (1984).

Fue el creador del film venezolano “Manuela Sáenz, la libertadora del Libertador” (2000). Según Rísquez al realizar la cinta concretó su proyecto personal de exaltar la abnegación e idealismo de Manuela Sáenz.

Con la película retomó su primer amor por el cine, las películas históricas, para luego producir y dirigir “Miranda” y “Cacique Guaicaipuro”.

Ya al ocaso de su carrera se dedicó a desarrollar actividades gremiales. Fue presidente de la Asociación Nacional de Autores Cinematográficos (ANAC). Cargo que desempeñó durante tres años.

Al frente de la ANAC colaboró con la reforma del Reglamento de la Ley de Cinematografía Nacional vigente, y en el diseño del Anteproyecto de Reforma Parcial de la Ley de Cinematografía Nacional, aprobadas en 2004.

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